Diseño Cognitivo y Entornos Enriquecidos

Diseño Cognitivo y Entornos Enriquecidos

Los entornos enriquecidos han sido elogiados por reducir la reactividad al estrés y la ansiedad, aumentar la función cognitiva  y mejorar los mecanismos de aprendizaje y memoria

 

Numerosos estudios demuestran la necesidad de aplicar estrategias de diseño arquitectónico basadas en la investigación científica, con el fin de impulsar la creatividad de los usuarios y prevenir el deterioro cognitivo relacionado con el envejecimiento.
Acorde con dichas investigaciones, la creación de los llamados “Entornos enriquecidos» nos permite estimular comportamientos positivos en los usuarios, como por ejemplo, la curiosidad y la creatividad, aspectos considerados beneficiosos para una serie de trastornos psiquiátricos y neurodegenerativos (Nanda et al., 2020).

Los hallazgos apoyan la idea de que la creatividad humana y las habilidades cognitivas se basan en la dopamina. Dicha investigación sugiere que el proceso de deterioro cognitivo relacionado con la edad está relacionado con una disminución en los receptores de dopamina. Es evidente entonces la importancia de crear entornos enriquecidos estimulantes que puedan afectar positivamente funciones cerebrales, tales como la creatividad y curiosidad, ya que disminuye la velocidad de envejecimiento.

Se trata de promover una estimulación multi-sensorial con el objetivo de provocar un comportamiento exploratorio

Pero, ¿qué consideramos un entorno enriquecido? Un entorno enriquecido consta de diferentes elementos (naturaleza, variedad, vitalidad, autenticidad, estimulación, comunicación, etc) que deben incluirse en los espacios físicos para así contribuir positivamente al desarrollo y a la estimulación cerebral gracias a su interactuación con el entorno físico y social.

digital wallpaper «a world first in dementia design»

 

Se trata de promover una estimulación multi-sensorial con el objetivo de provocar un comportamiento exploratorio (Baroncelli et al., 2010). Los entornos enriquecidos han sido elogiados por reducir la reactividad al estrés y la ansiedad (Veena et al., 2009; Varman et al., 2012), aumentar la función cognitiva (Arai y Feig, 2011) y mejorar los mecanismos de aprendizaje y memoria (van Praag et al., 2000; Arai y Feig, 2011).

Partiendo de esta base en la cual los espacios influyen en la forma en que configuramos nuestro cerebro, podemos afirmar que, al comprender estos mecanismos, podremos influir positivamente nuestro estado de ánimo en relación con los espacios.

ejemplo piscina cognitiva (3S Senior Designs)

El diseño arquitectónico, por tanto, juega un papel importante en el fomento de la contribución social y ambiental que es necesario para mantener la estabilidad cognitiva durante toda la vida. Crear “age-friendly environments” debe ser una consideración significativa aplicada al entorno construido (desde cómo diseñamos los interiores de nuestros edificios, hasta el diseño de nuestras ciudades). 

Esto no significa diseñar el espacio a modo de réplicas de pasados distantes, sino la creación de entornos más complejos, significativos y atractivos que permitan exploraciones creativas para promover un envejecimiento saludable, tanto del cuerpo como del cerebro.

 

Autora: Julia del Río – Arquitecta Senior – Master en Neurociencia para la Arquitectura por la Universidad de “Newschool of Architecture and Design” San Diego, California.

Deja una respuesta