La arquitectura y el diseño cognitivo 1-7

La arquitectura y el diseño cognitivo 1-7

Diseño cognitivo para la enfermedad de Alzheimer 

«Los enfermos de alzhéimer sienten hasta el final de su vida, pero no pueden expresarlo». Eulàlia Cucurella, presidenta de la Fundación Alzheimer Catalunya

La enfermedad de Alzheimer, así como otras demencias, se va convirtiendo año tras año en una de las patologías más frecuentes entre nuestros mayores. Sea por herencia genética, por estilo de vida o simplemente por un deterioro asociado a la edad, cada día es mayor el número de personas que requieren de cuidados especializados. Y el alzhéimer, así como otras demencias, se cuenta entre las enfermedades que más grado de dependencia generan y con mayores trastornos, tanto el paciente como para familiares y cuidadores.

Aunque la investigación farmacológica y clínica está centrada en encontrar soluciones óptimas, siguen sin existir en la actualidad. Es en los tratamientos no-farmacológicos y el diseño cognitivo donde se puede y debe incidir mucho más para el beneficio de todas las personas y familiares afectados, que cada vez serán más.  Aunque la enfermedad afecta a todos los países del mundo, se da una mayor incidencia en aquellos con poblaciones más envejecidas y con proyección de aumentar, como es la española.

El alzhéimer afecta a todos los sentidos, deteriorando con rapidez las condiciones de vida de las personas que lo padecen, así como las de sus cuidadores. Es en los espacios urbanos, residenciales y de cuidados donde muy pocas viviendas y residencias o espacios están adaptados al gran reto de facilitar la vida a las personas con alzhéimer u otras demencias. Aunque ya era evidente desde hace tiempo en el parque residencial actual, en los tiempos de pandemia que estamos viviendo, se hace aún más patente la carencia y la gran necesidad de contar con espacios y residencias de mayores adaptadas y preparadas para integrarlas en la sociedad y dotarlas de espacios y cuidados no-farmacológicos del máximo nivel, totalmente adaptados para una mejor calidad de vida.

¿Pueden entonces la arquitectura y el diseño cognitivo mejorar la vida de las personas con alzhéimer u otro tipo de demencia?

Rotundamente sí. Las personas que sufren deterioro cognitivo ven alterados sus sentidos, así como la percepción del espacio y el tiempo. La arquitectura y el diseño en general han de adaptarse, no solo a estas necesidades físicas, sino que también han de tener en cuenta el deterioro cognitivo y el cómo perciben el mundo las personas que lo sufren.

Después de varios años trabajando como arquitecto senior, especialista en diseño cognitivo de residencias “dementia friendly” en el mercado anglosajón, con un gran desarrollo de la arquitectura cognitiva en centros y residencias de todo tipo para personas mayores y ante la escasez de documentación en castellano, me he decidido a elaborar este blog. Para ello, he contado con la inestimable ayuda de varios colaboradores. El objetivo común es incluir ejemplos y referencias, a modo de guía, y destacar los aspectos más importantes del diseño cognitivo.

A lo largo de diferentes posts o capítulos trataremos de analizar los factores que influyen en el diseño cognitivo e inciden de forma directa en la calidad de vida de las personas que sufren algún tipo de demencia. Nuestra idea es contribuir con nuestro granito de arena al trabajo y esfuerzo de especialistas, operadores, propietarios, cuidadores y afectados, y de todas aquellas personas con capacidad de cambiar las cosas, o que simplemente tengan interés en el tema. De esta forma, lograremos ampliar conocimientos y contaremos con información de vital importancia para enfocarnos en los espacios residenciales y urbanos y en su plena adaptación, con vistas a la mejora del deterioro cognitivo de los pacientes y, por tanto, de su calidad de vida.

Tabla de contenidos:

Diseñando para el Alzheimer

Enfermedad de Alzheimer en España

Empecemos poniendo en contexto las grandes cifras conocidas del problema al que nos enfrentamos. La población mundial está envejeciendo. Se estima que el número de mayores de 60 años se duplicará para el año 2050, situándose en torno al 22%. En el caso de España, los mayores de 65 años representan el 19,2% del total de la población, más de 9 millones de personas, y se estima que alcancen el 25,2% para 2033, y el 35% para 2066, es decir, más de 16 millones y medio de personas, según los datos del INE – Instituto Nacional de Estadística

Se considera además que actualmente la tasa de dependencia de la población mayor de 64 años (según el INE) es del 30,2%, es decir, de 2,8 millones de personas.

Este envejecimiento de la población influye en el desarrollo de enfermedades como el alzhéimer.

El alzhéimer se sitúa así como la patología neurodegenerativa más habitual entre las personas mayores de 65 años. Más de un 50% de los mayores de 90 años en España padecen esta patología de forma severa, según la Sociedad Española de Neurología (SEN). Así lo revela también el estudio de CEAFA y la Fundación Sanitas, del que se desprende que aproximadamente 1,2 millones de personas sufren actualmente esta enfermedad en algún grado, y que la media de edad se sitúa en los 78,6 años. Hace apenas 3 años se hablaba de 800.000 personas con alzhéimer.

A estas cifras habría que añadir los casos sin diagnosticar entre la población española, que se situarían entre el 30 y el 40% de la población mayor de 65 años, según las estimaciones de la SEN.

“Debido al vertiginoso envejecimiento poblacional que experimenta el país, la tendencia indica que en apenas 15 años las personas con mal de alzhéimer superarán los siete millones de pacientes, y el coste de los tratamientos alcanzará nada menos que los 48.000 millones de euros, entre gastos directos e indirectos”, según CEAFA

Y es que se estima que España es el tercer país del mundo con mayor prevalencia de demencia. Sólo Francia e Italia tienen una mayor proporción de enfermos de alzhéimer en mayores de 60 años. Con una población de edad avanzada que no deja de crecer, además de contar con una de las tasas más altas de esperanza de vida del mundo, factores intrínsecamente ligados a la expansión del alzhéimer y otras demencias, sin duda cabe esperar que el número de afectados siga aumentando. 

Impacto económico y emocional

 «La demencia se come el pensamiento del enfermo y a su vez destroza los sentimientos de los que lo quieren y lo cuidan». Dr. Nolasc Acarín Tusell

El alzhéimer no solo afecta a las personas que lo padecen, sino también y de forma muy significativa a su entorno, que debe atender a una persona enferma 24 horas al día, 7 días de la semana, lo que complica enormemente la conciliación de la vida profesional y familiar. En muchas ocasiones se acaba solicitando una reducción de la jornada laboral, por lo que disminuye el poder adquisitivo de las familias, e incluso se dificulta la reincorporación al mercado laboral cuando las tareas de cuidados ya no son necesarias.

Este cuidado familiar es, hoy por hoy, el mejor aliado que tiene nuestra sociedad para intentar hacer frente a los efectos devastadores de la enfermedad”, relata el informe de CEAFA y la Fundación Sanitas.

 

  • Además de los problemas sociales, las familias se enfrentan a una enfermedad que acarrea unos elevados gastos: el cuidado de una persona con alzhéimer supone un coste de más de 31.000 euros al año, según señala Cheles Cantabrana, presidenta de CEAFA, y añade:
  • “El coste anual de la enfermedad de Alzheimer en España asciende a unos 36 mil millones de euros (2,89% del PIB nacional del 2019), de los cuales una parte muy importante recae en las familias de las personas afectadas”.

Vida independiente y asistencias tecnológicas

Como está ocurriendo en todos los países occidentales, el perfil del usuario de las residencias va cambiando. Hasta ahora, sus residentes pertenecían a la “generación silenciosa” (1928-1945), caracterizada por su austeridad, mientras que los nuevos usuarios, los baby boomers (nacidos entre 1946-1964), son una generación mucho más culta, preparada y económicamente solvente, una generación que ha crecido con la cultura de la emancipación, y a la cual el mercado geroasistencial español se le ha quedado obsoleto.

Este mercado inadecuado a las circunstancias actuales y futuras, junto a la ayuda de las nuevas tecnologías en el campo asistencial, hacen que la edad de acceso a las residencias sea cada vez mayor, ya con un alto grado de deterioro cognitivo.

«La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla». 

G.G. Márquez

Mercado de residencias en España

La gran mayoría de las residencias para mayores que existen en el mercado español han sido y siguen siendo diseñadas a día de hoy con los mismos parámetros de los años 80, cuando ya se empezaron a incorporar en el diseño conceptos como la accesibilidad, la iluminación, la ventilación, etc. Con la entrada en vigor de la CTE del 2006 se eliminaron definitivamente las barreras arquitectónicas y se dio una necesaria respuesta a las personas con discapacidad física, pero nada se dice sobre discapacidad psíquica o deterioro cognitivo.

El aumento de la edad de los futuros residentes con el consecuente incremento de residentes con deterioro cognitivo en distintos grados hace necesario un reciclaje urgente del mercado geroasistencial en España que dé respuesta a la creciente necesidad y demanda.

Limitaciones de las personas con daños cognitivos

“La demencia se come el pensamiento del enfermo y a su vez destroza los sentimientos de los que lo quieren y lo cuidan”.

Dr. Nolasc Acarín Tusell

Los síntomas de una persona con demencia dependen del tipo y grado de la enfermedad, entre otros muchos factores. Dentro del campo de la arquitectura y el diseño hay aspectos en los que podemos trabajar.

Como diseñadores, es importante saber que las demencias afectan al cerebro directamente y al cuerpo de forma indirecta. Una persona con demencia puede estar físicamente sana, pero debido al deterioro de ciertas partes de su cerebro, el cuerpo no responde como debería. Como consecuencia de este deterioro, sus cinco sentidos se ven afectados:

  • Vista: La capacidad del cerebro para interpretar las imágenes puede verse disminuida; esto puede causar desorientación e incapacidad para reconocer a personas, lugares u objetos familiares.
  • Oído: Como en el caso de la vista, una persona podría tener una perfecta audición, pero no ser capaz de procesar los sonidos; esto puede provocar agitación, confusión o sobreestimulación.
  • Olfato: Es muy común que el olfato sea el primer sentido en verse afectado de forma significativa.
  • Gusto: La pérdida de olfato, sumada a la disminución adicional de las papilas gustativas, pueden afectar de forma significativa al gusto.
  • Tacto: Como todos los demás sentidos, la sensibilidad al tacto disminuye. Dependiendo del grado de deterioro cognitivo, es posible que una persona con demencia no sea capaz de reconocer si tiene frío o calor o incluso que siente dolor.

En esta primera entrada hemos analizado brevemente el panorama actual del mercado de residencias en España, así como algunos de los aspectos que deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar pensando en las personas con deterioro cognitivo. Esperamos que no haya sido demasiado tedioso, pero creemos que la magnitud del problema requiere explicar el panorama actual y el futuro al que nos enfrentamos como sociedad y, en especial, nuestros mayores.

En próximos posts pondremos por fin un poco de color y esperanza aportando ideas y soluciones para crear entornos Dementia Friendly, tanto en nuevas residencias como en el diseño de viviendas destinadas a seniors independientes.

SdlC

Arquitecto Senior, especialista en diseño cognitivo. Residencias, viviendas tuteladas e independientes para personas mayores

Esta entrada tiene 2 comentarios

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